Pokémon Go: lo bueno, lo malo y lo que no me importa

Creo que son pocos los que no se han enterado del brutal éxito que Pokémon Go ha tenido a nivel mundial, a pesar de estar disponible en pocos países. ¿Quién iba pensar que apelar a la nostalgia de los que nacimos en los ochenta y noventa tendría un resultado tan monumental? Más allá del sarcasmo, soy un fanático irracional de Nintendo que creció con el SNES, el N64 y el Game Boy. Pero desde el Game Cube, Nintendo me ha dejado con una sensación intranquila. Considero al Game Cube mi consola favorita, pero no es ningún secreto que no fue un éxito. El Wii fue la consola ganadora de su generación, pero todos vimos que esta extraña maquina perdió el apoyo de los third parties y el Wii U ha pagado el precio. Nintendo no puede sobrevivir solo de portátiles… o eso creía hasta hace unos días. Miitomo ha sido un primer experimento con resultados mixtos en el mundo de los Apps, pero lo que Niantic ha logrado con Pokémon Go ha ido más allá de lo que cualquiera pudo haber especulado.

Nintendo se está beneficiando del éxito de sus socios; hay que recordar que solo tiene 33% de las acciones de la Pokémon Company, pero Pokémon Go le ha permitido recuperar en los mercados gran parte del valor que había perdido en la última década e incluso superar a Sony en la bolsa de Tokio. Parece que esta aplicación divina le dará un pequeño impulso financiero al NX (todos sabemos que lo necesitará). La estrategia de la “Pokémon Company” fue brillante, al solo incluir a la primera generación, logró recuperar a todos aquellos que olvidaron su Game Boy cuando llegaron a la “aborrecencia”. Pero este juego implica muchísimo para la industria de los videojuegos, incluso más que haber recuperado a sus niños perdidos. Este es un primer ensayo para un MMORPG a nivel global y con un dispositivo que todos cargan en todo momento. ¿Qué será de mi vida cuando pueda llevar el nuevo World of Warcraft en mi celular, pero en vez de Azeroth jugar en la Colonia del Valle o la Nápoles?

Pero no todo es una cama de rosas, ¿o sí? No sé, nunca he entendido bien esa alegoría. Mi punto es que hay espinas por ahí. Pokémon Go se siente en muchos aspectos como una oportunidad no aprovechada. Claro que este juego evolucionará, pero de momento ha dejado atrás varias de las mecánicas que han hecho a Pokémon una de las franquicias más exitosas en la industria. No por nada un chamaquito ya avanzado en sus veintes como yo, sigue jugando cada nueva generación y babea cada vez que se anuncia algo nuevo de Pokémon Sun & Moon. El problema, en mi opinión, es que el modo de pelea en los gimnasios es burdo y no supero que el sistema de EV e IV haya sido prácticamente ignorado. Otra molestia personal es que el juego no permite que los usuarios peleen entre ellos o con pokémones salvajes para subir de nivel. Pero todo esto puede entenderse porque Niantic obedece a un modelo de negocios y le ha funcionado muy bien. Mi temor es que esta área de oportunidad la aproveche alguien ajeno a Nintendo. Como dije soy un fan boy.

He mencionado lo bueno y lo malo, pero aún no lo que no me importa y lo que me molesta. Este tipo de juegos se disfruta más entre más gente lo juegue simultáneamente, considerando que la mitad de los que descargaron el juego no tan legalmente habrán perdido el interés para cuando salga oficialmente y el público potencial se habrá fragmentado. Por su parte, Nintendo publicará en los próximos meses dos juegos móviles, uno relacionado con Animal Crossing y otro con Fire Emblem. Difícilmente, y creo que estoy siendo sutil, Nintendo superará lo que Niantic ha logrado. Pero el pecado más grave, y que posiblemente no podré perdonar, es que todo esto seguramente nació para que Nintendo y la Pokémon Company se hagan pen#$&%s con mi próximo Pokémon Snap.

Acerca de Alfonso Sales

  • Jesús Cuenca

    Creo que pokemon go no va dirigido al fan de pokemon de game boy sino a la pura nostalgia. Lo veo en mis amigos ahora todos son “fanaticos de pokemon” XD

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