Lanchas opina sobre Quantum Break

Si algo no es Quantum Break, es un juego corto. Con tan solo ponernos a leer todas las notas, correos electrónicos y comunicación escrita que se encuentra a cada tres pasos dentro del juego, es probable que terminar la última creación de Remedy nos tomaría lo mismo que terminar Persona 4 Golden. El problema es que en Quantum Break no existe una razón inmediata para leer. Simplemente una sensación de que quieren retacarte con letras en cada momento del juego.

¿Saben cuántos emails, mensajes y notas leí a lo largo de las casi diez horas de duración de Quantum Break? Cero. Y eso es un grave problema porque, a juzgar por la cantidad de mensajes dentro de Riverport, la ciudad ficticia donde se desarrolla el juego, a Remedy y sus guionistas les tomó lo mismo programar todo el gameplay que escribir todo ese texto. Y estos güeyes escribieron de todo. ¿Chismes de oficina? Los hay. ¿Felicitaciones? Las hay. ¿Secretos profesionales? Los hay. ¡Estos tipos son como hacer un Voltron con todas las mamás del mundo y ponerlas a dar forwards a mails de príncipes etíopes, redactar correos acerca de las novedades de la familia y reenviar cadenas de amor! Sin embargo, cuando a cada nuevo mail que me encontraba le encontraba menos razones para leerlo, llegué a esa nota en el diario de Beth Wilder y entendí parcialmente las razones de Remedy.

Quantum Break Xbox One Beth Wilder
Ella es Beth Wilder. Sin problemas, es el mejor personaje del juego.

Quantum Break es la materialización de muchos riesgos,que se traducen en muchos triunfos y muchos fracasos, tanto de Remedy como de Xbox. Desde que Remedy parte de la idea de hacer un videojuego que vaya acompañado de una serie de TV, es evidente que lo que quieren va más allá de un shooter; Northlight Storytelling Engine, el motor gráfico que desarrollaron para el juego enfatiza que lo que ellos quieren no es un competidor de Unreal; lo que ellos quieren es contar historias. Los rostros de Shawn Ashmore y del resto del elenco lucen fenomenales, los momentos en que paralizas el tiempo y los objetos tienen “hipos espaciales” y las luces dejan una estela como si alguien hubiera dejado el obturador abierto, todo gracias a Northlight, pero lo que ellos hacen es enfatizar que es un motor narrativo. Su obsesión con narrar está en cada uno de esos chorrocientos mensajes regados a lo largo del juego que, si por ellos fuera, te obligarían a leer. Están orgullosos de su trama, y saben que atrapará a cualquiera. Sin embargo, su obsesión de cuentacuentos es simultáneamente una bendición y una maldición.

La acción en el primer acto de Quantum Break es fenomenal. La mezcla de tus habilidades temporales con los disparos hace que te sientas poderoso. El bum de cada bala retumba increíblemente. Congelas a los enemigos. Corres hacia ellos mientras los dejas en pausa. Se siente bien estar ahí. Sin embargo, aun si la sensación perdura, con el paso de los actos, descubres que la variedad no es el fuerte del juego. Hay pistolas, escopetas, metralletas pesadas y metralletas típicas, pero no es necesario preocuparse por variar tu armamento, pues, fuera del tamaño del cartucho, todo funciona igual. Claro, también obtienes un par de poderes temporales más adelante e incluso puedes desarrollarlos todos a tu gusto, pero en el apartado de acción no habrá más sorpresas. Por fortuna, el combate es sólido. El número de enemigos casi nunca es mayor a seis simultáneamente –sospecho que esto tiene que ver más con las aspiraciones narrativas de Remedy que con limitaciones de procesamiento–, pero sus habilidades son variadas incluso cuando sus diseños son confusos (más de una vez me costó trabajo distinguir a uno de los gigantones inmunes a las pausas en el tiempo). Supongo que esa homogeneidad de diseño también se ve limitada por las aspiraciones narrativas de Quantum Break.

Los soldados de Monarch vienen en color naranja, blanco y gris. Y ya.
Los soldados de Monarch vienen en color naranja, blanco y gris. Y ya.

Sin embargo, cuando Remedy se va completamente a lo narrativo, lo logra con éxito. Los episodios (son cuatro con una duración de alrededor de 20 minutos cada uno) no se sienten como una obligación sino como un respiro de la acción. La serie es una herramienta fabulosa –aunque muy costosa– para profundizar una trama y desarrollar a personajes que por lo general pasan desapercibidos en un videojuego. Liam, Beth, el nerdo de TI, Amy, la Dra. Amaral, Martin Hatch, Will y Jack Joyce y Paul Severe… cada uno tiene una personalidad definida y verosímil, y cada uno podría ser protagonista de su propio juego. De hecho, Quantum Break tiene tantas historias y tantas ideas, que se quedan cortos en lo que dejan ver (supongo que por presupuesto) y su trama termina llena de explicaciones faltantes aun después de acabar el juego, lo que evidencia que el guion para un segundo Quantum Break (¿o un DLC?) ya está guardado en algún cajón de Remedy. Por esa misma razón es que el estudio se vuelca a dejar notas y escritos por todas partes: quieren que sepas que hicieron todo un universo, aun si para transmitírtelo tienen que saturarte de mensajes que saben que no vas a leer. Una de dos: o a Remedy le faltó dinero y tiempo para terminar toda la trama que tenían preparada (“¿quién es Ogawa?” es la más grande y menos spoilerosa de todas las incógnitas que tengo en mi cabeza), o el primer Quantum Break no fue suficiente para exponer todo la trama que Remedy preparó. Yo me inclino a pensar que fue esta última.

Ahora, si utilizamos una máquina del tiempo y volvemos al momento en que Remedy presentó Quantum Break hace algunos años, es notable lo diferente que resultó el producto final. Sí, a lo largo del juego encuentras objetos que salen representados en la serie de TV, pero esos cambios no siempre son evidentes ni, mucho menos, trascendentes (por ahí del último tramo apagué unos reflectores en el juego que jamás vi que tuvieran una consecuencia dentro de la serie de TV). Por su parte, las mecánicas de juego con el tiempo son entretenidas, pero tampoco son revolucionarias. La mezcla de TV y videojuegos funciona porque la trama está bien contada, pero el juego depende demasiado de la serie y la serie depende demasiado del juego como para que alguien que simplemente quiera seguir jugando sin ser televidente comprenda lo que está sucediendo. Y todos esos mensajes y mensajes y mensajes son abrumadores. También se notan un par de cortes que parecen gritar: “¡”Se nos acabó el presupuesto!” (sobre todo el corte al final de la escena del puente).

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En la serie de TV sí aparecen los dos protagonistas, pero todo se narra a partir de personajes secundarios.

De cualquier manera, Quantum Break es una experiencia distinta. Tiene a cuatro personajes femeninos fuertísimos (cinco, si contamos la serie de TV) y sin el estereotipo de las princesas indefensas tan habitual en los videojuegos. Se arriesga a creer en su trama al grado de sacrificarlo todo por ella. Tiene secciones de shooter divertidas. Explora la posibilidad de narrar a través de distintos medios, incluyendo una serie de TV. Sin embargo, en lo personal creo que su más importante aportación es que siembra una semilla de curiosidad sobre todo lo que sucedió y que aun falta por explicar. Yo tengo ganas de saber qué más sucede. Tanto así que, si pudiera regresar en el tiempo y decirle a mi yo de hace una semana que se detuviera a leer las notas, posiblemente lo haría ahora mismo.

Acerca de arsánchezq

ingeniero de profesión, campeón por decisión unánime.

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    Qué? Y la calificación con punto y tantos decimales? Por fin me lo compro o me espero que me lo regalen para gold como sunset over drive?

    • jajajaja. a ver, ¿qué otro juego esperas próximamente? ¿cómo andan tus finanzas? ¿qué juegos te gustan? necesito saber más información.

    • Luis Carlos Sortillon

      Pues si eres tan paciente como para esperarte dos o tres años a que te lo regalen en Gold… Se ve bueno! pero YO no pagaría mil pesos por el. Vamos a esperarnos unos meses para que lo rebajen. Creo que @densho opinaría lo mismo…

  • lanchas, la copia con la que jugaste fue digital? digo, por si te interesa vender el código de PC (ofrezco $350), te lo darían de 5 a 10 días después de estreno.

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