Jugar de corrido porque YOLO

Aún recuerdo mis maratónicas sesiones de Resident Evil 3 sin Memory Card…

Mi primer juego para PlayStation 1 fue Metal Slug y recuerdo que disfrutaba pasar todo un sábado intentando pasarlo desde cero sin la presencia de un método para almacenar mis avances. Como esa consola no era mía sino de mi sobrino, solíamos alternar sesiones de dos horas seguidas con Driver y Metal Slug.

Debido a que no teníamos Memory Card, teníamos que hacer speedruns de nuestros juegos favoritos para ver ‘qué pasaba luego de que llegabas a una parte que no habías conocido en la sesión anterior’. Esa repetición ad nauseam de las mismas misiones nos hizo eficientes en nuestros títulos predilectos: yo en Metal Slug y mi sobrino en Driver, aquel juego tan innovador que nunca supe apreciar sino hasta años más tarde.

Si bien yo no tenía la consola de Sony, sí tenía la de Nintendo, una elegante y poderosa Nintendo 64 que usaba cartuchos que sí almacenaban mi avance sin problema alguno. Esa certeza me hizo torpe en mis juegos favoritos y la calma de jugar Shadows of the Empire o Turok a mi ritmo y no a contrarreloj me volvió, digamos, flojo.

Por eso, años más tarde, no puedo aguantar jugar un videojuego más de dos horas seguidas cuando sé que algunos de mis camaradas sí queman cinco o seis horas seguidas jugando Fallout 4 (con las ocasionales pausas para ir al baño o comer un munchie en forma de queso de puerco en cuadritos).

Recuerdo que alguna vez me dejé vencer por la desidia y dediqué todo un verano a jugar Medal of Honor: Allied Assault en línea tan pronto mi padre contrató internet de banda ancha, allá por 2003. Esas tardes jugué tanto que, literalmente, me habré bañado únicamente unas dos veces de julio a agosto, me cambié de ropa unas cinco veces durante todo ese tiempo y aprendí a apreciar los jitomates crudos con sal y las latas de frijoles bayos con Tajín como alternativas bastardas a una dieta balanceada. No me culpes, un chavito soltero de 15 años que apenas descubría las maravillas de la banda ancha no habría podido resistir las seductoras bondades de una computadora conectada a la red.

Bueno, fastforward a 2016. Descubrí que algunas personas confunden “el ser un gamer verdadero” con dedicarle, al menos, cuatro horas diarias a tus videojuegos favoritos, pero ¿cómo hacerlo cuando tu vida se transforma en un ciclo de trabajo-pagarcuentas-trabajo-dormir-pagarcuentas? ¿El no poder (o querer) pasar cinco horas sentado en The Witcher 3 o DOTA 2 al día me hace un poser? Yo creo que no, pero hay algunos “líderes de opinión” que se aseguran de recordarme lo contrario cada día de la semana.

La verdad es que no me importa, porque sé que para ser un gamer no hace falta dejar a un lado tus deberes de ser humano responsable, común y corriente para encajar en las exigencias de un paradigma cuyos juicios sobran.

Hoy en día, mis sesiones de juego rondan entre los 40 minutos y la hora con 30 minutos, pero el que juegues más tampoco te hace un friki que no merece respeto.

Creo que los videojuegos se disfrutan dependiendo el contexto de cada persona, y el que le dedique poco tiempo a este pasatiempo no me hará sentir menos digno.

¿Tú qué crees?

¿Estás de acuerdo con mis tonterías? ¿Me la quieres mentar? Sígueme en mi cuenta de Twitter para hacerlo. Soy Todd Basavilvazo.

Imagen robada vilmente de aquí.

Acerca de Todd Basalvilvazo

Así se desmorona la galleta virtual, mis amigos.

Más Chyk

¿Qué onda con la Mini NES?

¿Cómo te explicas que haya escasez de productos en una época industrializada como la nuestra? …

  • Jonathan Eliud Delgado Villega

    a la fecha aun puedo acabar banjo kazooie, 100% en poco menos de 3 horas en el mismo dia

    • Guillermo Todd Basavilvazo

      Sin duda, los jugadores siempre tendrán, al menos, una sola anécdota en la cual jugaron sin parar durante varias horas, pero ¿hacerlo diario? Eso ya raya en la obsesión.

  • Arturo Reyes

    Totalmente de acuerdo, Fallout 4 me parece un juego adictivo como pocos y rara vez paso más de 2 horas en una sesión de juego, y eso cuando hay chance de jugar porque hay semanas donde nomás ves la consola con añoranza.

    Star Wars Battlefront es otro de los juegos a los que le estoy invirtiendo actualmente y también las sesiones no pasan de 1 hora.

    • Guillermo Todd Basavilvazo

      Es que hay tantas cosas por ver y experimentar en este bello mundo, que pasarlas frente a una consola como para cumplir el requisito no está chido.

A %d blogueros les gusta esto: