Los diarios de Fallout 4 #005: Batman

Desapareció la novedad. En su lugar, aparecieron las misiones de segunda. No las llamo ‘de segunda’ porque sean secundarias, es decir, no tan importantes como el objetivo principal, sino porque en verdad parecen una creación con calidad sustancialmente menor. “Ve y tráeme un relicario”, “anda y limpia de ghouls –¿o será ghoules en español?– la estación de metro”, “tráeme un circuito que está por allá”, “ve a vengarte de esos raiders que nos agredieron”…Todo es lo mismo, pero con diferente disfraz. “Estás jugando un RPG, idiota, y así son todos los RPG”, seguramente la mayoría piensa, y concuerdo; mis expectativas eran altísimas. Necesitaba una de dos: o dirigirme ya a la misión principal (todavía tengo que ir por primera vez a Diamond City) o jugar algo más. Elegí esta segunda opción.

¿Alguien tiene idea de lo estúpido que se siente uno poniéndose a recolectar 200 y tantos trofeos de Riddler en Batman Arkham Knight? Si uno lo analiza, es una de las ideas más pendejas que existen en el mundo de los cómics: Batman, viril, fuerte, millonario, cazador de criminales, vigila desde las alturas su ciudad. ¿Qué es eso? ¡Un motín en plena avenida! ¡Están saqueando una tienda! Batman revisa su mapa, dirige su mirada penetrante hacia la multitud y se deja caer, solo para comenzar a planear justo antes de tocar el suelo. El Hombre Murciélago acelera hacia la multitud y, cuando los malosos pensaban: “Ya valió madres”, Bruce Wayne se pasa de largo y vuela hacia un puente, justo al lugar donde una luz verde parpadea. Ahí, el superhéroe recoge un trofeo con forma de interrogación, vuelve a abrir su mapa y se dirige a otra ubicación. Así hasta reunir 243 trofeos, condición primordial para hacer salir a Riddler de su madriguera y romperle el hocico. ¿En serio? ¿Acaso el “mejor detective del mundo” no pudo darse cuenta de que Riddler estaba oculto en el mismo orfanato en que apareció al primero del juego y tuvo que dedicar horas y horas a perseguir estupideces? Pues eso fue lo que yo hice.

No tengo nada en contra de Arkham Knight. Después de todo, lo terminé al 100% en Hard, y nadie se decide a jugar un título en Hard y terminarlo por completo si no le gusta. Sin embargo, es un juego que desilusiona tanto en ciertas partes… Las misiones de combate vehicular son el peor bodrio que he visto en años, las misiones secundarias tienen múltiples problemas (las muestran cuando no puedes hacerlas y las esconden cuando quieres hacerlas) y el final es incomprensible para mi mente limítrofe. Pero si hay algo horripilante es que te hagan recolectar trofeos como estúpido. ¿En verdad un programador cree que alguien disfruta buscando esas cochinadas? ¡Todos vamos directo a un video en YouTube (que seguro hizo un betatester) que detalla cómo encontrarlos todos! ¡Nadie quiere sentirse cazador de tesoros, pues para eso está Uncharted! ¿Quieren que la gente juegue su juego por más tiempo? ¡Hagan que la gente recorra su juego de manera voluntaria y natural, no con estúpidas colectas de trofeos para sacar el final-final-final-final (que, por cierto, no amerita la labor)!

Y, a pesar de todo, ahí estuve yo –187–, durante todas las vacaciones, –195– persiguiendo trofeos –223–. Mi vida nunca había sido tan triste. 242. 243. Salió Riddler. Lo madreé. Fui al final. Vi el final. No entendí el final. Mi vida perdió sentido.

Fue entonces que regresé a Fallout 4. Mi intención original era ir a Diamond City pero decidí volver con una misión secundaria. Fui a encender una planta de procesamiento de agua controlada por unos Super Mutants. En el camino domestiqué a un venado de dos cabezas como si fuera Cocodrilo Dundee. Luego los Super Mutants me dispararon misiles. Uno de esos misiles hizo pedazos al Super Mutant que cargaba el lanzamisiles y a sus amigos. Reí montonales. Luego maté a un montón de Mirelurks. Encendí la planta. Regresé con el robot que me había pedido ir a investigar el lugar. Me coqueteó. Me dio semillas para sembrar. Regresé a Sanctuary triunfalmente, no porque la misión secundaria se haya sentido particularmente complicada, sino porque, aun si fue una misión de “ve y dile”, hizo que el mundo de Fallout 4 se sintiera 423 veces más interesante y verosímil que el de Arkham Knight: la supervisora White, un robot nuclear con personalidad femenina, jamás habría podido encender esa planta sola, y por eso necesitaba de un voluntario. La supervisora White se sintió muy agradecida de que yo la hubiera ayudado, y por eso me dio a cambio semillas, mismas que ella tiene para el invernadero automatizado que dirige. El mundo de Fallout 4 tiene lógica. Bethesda estira su juego (para que yo lo juegue más tiempo) siguiendo la lógica. Rocksteady crece su juego con una estúpida caza de tesoros que no aporta nada, que no tiene la menor lógica. Ambos juegos tienen la misma necesidad y cada uno la resuelve de una manera distinta. Una es buena, la otra es atroz.

El cuerpo de ese Super Mutant hasta quedó bailando luego del misilazo.
El cuerpo de ese Super Mutant hasta quedó bailando luego del misilazo.
Este fue el único idiota que sobrevivió el misilazo.
Este fue el único idiota que sobrevivió el misilazo.

Es momento de ir a Diamond City. Si se me cruza una misión secundaria o segundona o lo que sea, la aceptaré feliz.

Por cierto, los Mirelurks ya no me ponen la piel chinita. A menos que se me dejen venir en parejita. Ahí sí me sacan un "ay, buey".
Por cierto, los Mirelurks ya no me ponen la piel chinita. A menos que se me dejen venir en parejita. Ahí sí me sacan un “ay, buey”.

Acerca de arsánchezq

ingeniero de profesión, campeón por decisión unánime.

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