The Song Remains The Same: Una opinión de Rock Band 4

¿Se acuerdan lo deprimentes que son los discos de bandas que se vuelven a reunir solo por el dinero? ¿El último disco de Stone Temple Pilots? ¿Los últimos años de Motley Crue? ¿La mitad de la carrera de KISS? ¿El nuevo de los Libertines? ¿El Chinese Democracy de Guns ‘n’ Roses?  Pues Rock Band 4 me recordó mucho a ese momento en que te das cuenta de que la banda de tu corazón ya no es la misma luego de reunirse para un nuevo disco.

Para ser sincero, llevaba años esperando Rock Band 4. Era imposible que cumpliera mis expectativas que, aun si el juego hubiera tenido todavía el apoyo de MTV y Electronic Arts, eran muy elevadas. Ahora, los desarrolladores de Harmonix son independientes, con un equipo muy cambiado y con un esquema de negocios mucho menos ambicioso; la verdad no era tan difícil adivinar que me sentiría ligeramente decepcionado. Pero uno no racionaliza su fanatismo hacia el rock; uno va a los conciertos y paga cantidades estratosféricas por ver un concierto a medios chiles y uno compra los discos malos y se memoriza las nuevas canciones incluso si en el fondo de nuestros corazones sabemos que no son tan buenas como las viejas canciones. Y así hice yo: escribí posts acerca de lo que quería escuchar en Rock Band 4, apoyé los proyectos alternos de la gente que hizo Rock Band (sí, le metí lana al Kickstarter de Amplitude) y, como era de esperarse, aparté Rock Band 4 en Amazon.

Mi primer problema vino con el apartado. “Fecha de entrega por confirmar”, fue la primera señal de que algo no andaba del todo bien. Un juego que salió a principios de octubre terminó llegando a mi casa el 19 de octubre, pues un sensor obligatorio para poder utilizar mis instrumentos viejitos de Rock Band 2 para Xbox 360 era necesario, y ese sensor estaba agotado o en construcción o algo. Comprar Rock Band 4 no es fácil ni barato, al menos en Xbox: mientras que la versión para PS4 funciona a la perfección con los instrumentos de PS3, decidirse por la versión de XB para aprovechar esos viejos instrumentos es caro: el juego cuesta alrededor de mil pesos, y el adaptador incrementa cerca de 400 pesos el chiste. Al menos no es como comprar el paquete con todos los instrumentos, que te tumbará seis mil varos.

De cualquier manera, es un gasto de una ocasión y hace años que no salía un RB, así que uno apechuga y le mete su lanita. Luego de que te llega tu paquete, sacas el disco Blu-ray, lo metes en tu consola, instalas, ejecutas el software, calibras y empiezas a buscar entre tu catálogo de canciones… ¿Alguna vez tuvieron un iPod de esos de disco duro que se trababan luego de una caída o después de algunos años de funcionamiento? Bueno, pues era muy común ver cómo tu colección de música conformada por miles de discos de pronto desaparecía y se convertía en tres pinshis discos. Justo eso sentí cuando quise tocar algo en Rock Band 4. Las canciones del disco son bien poquitas pero, ¡ah! Yo había gastado miles de pesos en RB 1, RB2 y RB3. ¡Era momento de rescatar todo ese rock!

Me dirigí al menú de opciones y encontré un botón llamado “Reconstruir caché de canciones” o algo así. Lo presioné y salió un letrero que decía que esa operación podía durar algo de tiempo, dependiendo del número de canciones que tuviera. No sucedió nada. Ah, chingá. Volví a presionar. Letrero. Nada. Uta. Volví a presionar. Letrero. Nada. Apagué la estúpida consola.

Al día siguiente, luego de leer tutoriales en internet, me enteré de dos terribles noticias: la primera es que el DLC había que bajarlo canción por canción. Sí, canción por canción. ¿Bajaste todo el Surfer Rosa de Pixies o el Peace Sells… de Megadeth o cualquier otro disco? Ah, pues tienes que bajarlos tema por tema. Y, aun si suena no tan abominable, es horripilante porque, de entrada, la interfaz de la tienda de Microsoft no está programada para que entres a cientos de canciones de un jalón para presionar “instalar” en cada una de ellas. Yo invertí alrededor de 50 minutos en bajar canciones y estoy seguro de que me faltó mucho por descargar (no sé por qué, si según yo revisé todas las canciones).

Sin embargo, lo peor vino después. Instalé mi sensor, calibré mis instrumentos, acomodé mi silla frente a la batería… Elegí “Panama” de Van Halen como tema abridor. Escogí batería pro en medium, no fuera que Alex Van Halen me rompiera el hocico. Empezaron los tamborazos y me costó trabajo identificar las nuevas gemas, con un acabado flameado que dificulta su lectura (sobre todo en la batería). Aun con el sonido al tope, no me emocioné. Tal vez era culpa de la dificultad. Subí a hard. No me emocioné. Busqué otra canción que me motivara a rockear y de súbito encontré esa hermosura llamada “Birth in Reverse” de St. Vincent. Gocé. Busqué algo más pero no encontré nada. Terminé con una de mi colección viejita, “Cult of Personality” de Living Colour. Seguí a Living Colour con otras dos canciones que ya ni siquiera recuerdo cuáles fueron, pues lo hice más por querer desquitar mi intención que por disfrute. Luego del último compás, como en concierto de banda que se reúne solo por motivos económicos, apagué la consola sin encore, le quité las pilas a mi batería, apagué el amplificador. Puse NBA 2K 16.

Panama

Días después hice un Dave Grohl: solté las baquetas, alejé la batería y tomé mi guitarra (de plástico). Lo primero que Rock Band 4 me hizo saber es que había nuevos solos dinámicos. A diferencia de los solos dinámicos de la batería, que en realidad son un fill bastante intrincado, los solos de guitarra en verdad son ingeniosos: debes tocar negritas, corcheas, redondas, todo eso mezclado con tapping (como lo que hace Eddie Van Halen), bends (un bend es cuando arrastras una cuerda hacia arriba o abajo para modificar o hacer vibrar la nota que estás tocando) y feedback. Suena bien estúpido, pero funciona fabuloso y te hace sentir rockero grueso.

Empecé una gira y descubrí que el editor de personajes de RB4 es bastante pobre. Mientras que en RB3 había hecho mi avatar virtual prácticamente idéntico a mí, las opciones del nuevo título son muy limitadas. Una vez que empiezas a tocar, también queda en evidencia el presupuesto recortado del título: tocas siempre en el mismo escenario y tus rockeros hacen siempre los mismos movimientos. No esperes grabaciones de videos ni cosas estrambóticas como aquellas que sucedían en RB3. De cualquier manera, lo que pierden en producción, lo ganan en detalles funcionales: ahora puedes votar por canciones, dar encores y, en general, es un juego mucho más de diversión grupal que antes.

Aun jugando solo, de pronto me di cuenta de que llevaba cuatro horas tocando guitarra cuando la mano izquierda me dijo: “No más”. Pasé grandes momentos en que me descubrí en verdad divertido, pero, curiosamente siempre ocurrió con canciones de mi catálogo previo, lo que me dejó ver el principal defecto de Rock Band 4: no tiene material suficientemente robusto para enamorar. “Panama” está buena, sí, y también la de St. Vincent y la de Outfield y alguna otra, pero no es un conjunto de temas que te haga enloquecer, como generalmente sucedía con los previos RB. Por supuesto, ahí está todo el DLC actualmente disponible, que tiene éxitos para echar arriba, y también están por venir las descargas de RB3 y, en algún momento RB1 y 2. Sin embargo, se siente como un gran desperdicio tener una plataforma tan perfecta para tocar tantas canciones y sentir que no tienes lo que quisieras tocar.

Rock Band 4 es lo mismo pero no se siente igual. Los nuevos modelos están increíbles y sus nuevas ropas rockean. Los solos dinámicos parecen ser un toque refrescante. No he podido cantar armonías con otros porque no es fácil encontrar a alguien que logre hacerlo. Tampoco he logrado hacer los fills dinámicos en la batería pero seguiré esforzándome. Sin embargo, ningún solo dinámico puede ocultar que a Rock Band 4 actualmente le hacen falta canciones (de entrada, todas las que puedo tocar en Rock Band 3, en Xbox 360). También le hace falta el teclado. Le hace falta la guitarra pro. Le hace falta variedad en sus escenarios. Tal vez todo eso podría pasarlo por alto si tocara acompañado de cervezas y amigos pero, ¿qué caso tendría entonces jugar Rock Band 4 cuando sé que lo que en realidad queremos es jugar Rock Band 3, sin importar si es un juego de la generación pasada? Al menos en el mundo de la música, “nuevo” no significa “mejor”.

Acerca de arsánchezq

ingeniero de profesión, campeón por decisión unánime.

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