The Elder Scrolls Online Tamriel Unlimited me volvió ermitaño (parte 4)

Por fin pude comprar mi primer caballo…y se llama “Sweetroll”

Tras varias horas de juego y decenas de intentos fallidos de victoria contra oponentes mucho más fuertes que yo, por fin pude ahorrar las 10 mil monedas necesarias para hacerme de un caballo, un método de transporte que pronto probaría ser extremadamente necesario para atravesar el inmenso territorio de Cyrodiil, la región en la que los combates PvP (jugador contra jugador) toman lugar.

Muchas cuevas llenas de tencnología Dwemer y nada de armas o armaduras que robar.
Muchas cuevas llenas de tencnología Dwemer y nada de armas o armaduras que robar.

Ya casi soy nivel 25 y tanto mi armadura como mis armas son temidas en casi todas las regiones de Tamriel. No obstante, aún no puedo llegar a Skyrim y las quests prueban ser cada vez más aburridas.

Debido a lo repetitivas que son muchas de las misiones que permiten que tu personaje suba de nivel en el juego PvE (jugador contra juego), decidí visitar, por fin, Cyrodiil y unirme a una alegre cofradía de valientes guerreros para invadir juntos los fuertes, granjas y minas bajo el control de la facción enemiga, el Dominio Aldmeri (los amarillos).

Eso sí, los escenarios de ESOTU nunca dejaron de sorprenderme por su variedad y originalidad.
Eso sí, los escenarios de ESOTU nunca dejaron de sorprenderme por su variedad y originalidad.

Fue en esta región donde toda la frustración social que experimenté en el resto del juego se convirtió en júbilo en el instante en que monté mi caballo y, junto a otros 15 experimentados magos, guerreros y nigromantes, galopamos lejos de la seguridad de nuestros fuertes para invadir las fortalezas que, valientemente, protegían nuestros enemigos.

La mayoría de los diálogos son de: "¡Cállate, sólo dime a dónde tengo que ir para que me des un arma que no podré usar hasta el nivel 30!"
La mayoría de los diálogos son de: “¡Cállate, sólo dime a dónde tengo que ir para que me des un arma que no podré usar hasta el nivel 30!”

Por fin pude vencer a otros jugadores reales en un juego PvP con la ayuda de mis valientes camaradas que, armados con una visión estratégica envidiable, no esperaban mucho para colocar las máquinas de asedio que pronto derribarían las gruesas murallas enemigas que penetraríamos como hordas de hunos hambrientos de victoria.

¡Qué emoción sentí al jugar esta porción de ESOTU! Mis compañeros de equipo bromeaban, gritaban y aullaban de emoción cuando una fortaleza enemiga era tomada y discutían la siguiente estrategia para salvar algún otro fuerte bajo el asedio de nuestros enemigos. Increíble que sea la comunidad misma y no el juego la que pueda transmitirte de manera tan efectiva esa sensación de asombro y cooperación que muchas campañas individuales buscan replicar sin éxito.

¡A la carga, mis valientes! Cyrodiil es, sin duda, lo que mantiene a ESOTU.
¡A la carga, mis valientes! Cyrodiil es, sin duda, lo que mantiene a ESOTU.

Por fin me sentí parte de algo más grande en un título que, tristemente, se vuelve cada vez más repetitivo.

Cyrodiil me salvó de resumir a ESOTU como una sucesión interminable de quests del tipo “ve al punto A, habla con X, luego ve al punto B, pelea con Y y regresa al punto de inicio para recoger tu recompensa” para subir de nivel y llegar a otra quest que te haría hacer exactamente lo mismo.

En la campaña “invididual” de este MMORPG que dice ser ESOTU, el trabajo en equipo es espontáneo y casi accidental (excepto en las mazmorras), mientras que en Cyrodiil todo parece tratarse del esfuerzo conjunto de guerreros que se aburrieron de ser recaderos de medio Tamriel y buscan forjar su propio destino empapados de gloria, fuego y el choque de acero Dwemer.

Flechas, cargas de catapultas y disparos mágicos. Sólo un día más en Cyrodiil.
Flechas, cargas de catapultas y disparos mágicos. Sólo un día más en Cyrodiil.

Cyrodiil me enseñó a usar mis perks de forma más inteligente y trabajar en equipo, ya sea disparando flechas a los oponentes o activando faros de regeneración en el frente de batalla.

Si es la primera vez que juegas ESOTU, te recomiendo ir directamente a Cyrodiil una vez que llegues al nivel 10 y te olvides del resto del juego. Después de todo, descubrí que este título es una pálida continuación de la sala The Elder Scolls (TES) que no se decide entre ser un MMORPG y un RPG para un solo jugador.

En lo que llegas al nivel 10 te darás cuenta de que pasarás más tiempo saltando conversaciones de NPCs genéricos que cumpliendo las misiones que se te encargan.

En serio, ve a Cyrodiil una vez que puedas y olvídate de todo hasta que llegues al nivel necesario para cumplir las quests principales que, al fin y al cabo, son las únicas que tienen una importancia mediana (si eso del lore de TES te importa mucho).

Creo estar cada vez más cerca de Skyrim. ¡No puedo esperar para regresar a sus gélidas alturas!
Creo estar cada vez más cerca de Skyrim. ¡No puedo esperar para regresar a sus gélidas alturas!

Ah, claro, no te olvides de comprarte a tu propio Sweetroll porque lo que tiene Cyrodiil de intenso y fascinante, también lo es de vacío en el territorio que separa fuertes y puntos de interés.

 

Acerca de Todd Basalvilvazo

Así se desmorona la galleta virtual, mis amigos.

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