The Elder Scrolls Online Tamriel Unlimited me volvió ermitaño (parte 3)

Lección de vida cortesía de los Daedra…

The Elder Scrolls Online: Tamriel Unlimited me enseñó una dura lección que bien podría aplicarse a la vida de cualquiera: “Te pavoneas por el mundo creyendo que puedes con todos y, cuando te enfrentas a una criatura que considerabas insignificante, te das cuenta de que ese nivel de experiencia que creías suficiente para sortear los peligros de tu aventura en realidad no sirve de nada.

Esa arrogancia te conduce a enfrentar retos que, simplemente, son demasiado grandes para combatir solo.

Faolchu, el licántropo maldito, pasó un muy mal día cuando casi todos los guerreros de Tamriel decidieron atacarlo.
Faolchu, el licántropo maldito, pasó un muy mal día cuando casi todos los guerreros de Tamriel decidieron atacarlo.

Es en ese momento cuando te das cuenta de que tu energía, fuerza y valor no sirven de mucho y menos cuando todas las circunstancias que creías controladas se tornan en contra tuya.

Entonces decides reevaluar tu estrategia y echar un vistazo a lo que has hecho desde que comenzaste tu aventura.

La conclusión a la que llegas es que no eres tan fuerte ni poderoso como creías y, cuando menos te lo esperas, cuando más confiado estás de ti mismo, alguien más fuerte llegará a destruir tu mundo y cambiar todos tus planes.”

En esta orgía de sangre se demuestra el poder del trabajo en equipo.
En esta orgía de sangre se demuestra el poder del trabajo en equipo.

Eso fue lo que me sucedió en Stormhaven (cerca de Pariah Abbey) cuando, tras morir varias veces a manos de criaturas que jamás esperaría superiores a mí, me percaté que debía abordar el problema desde una perspectiva que me permitiera ver en dónde fallé.

Mis conclusiones fueron estas:

Nunca pensé que un atajo de goblins mugrosos me patearía tanto el trasero.
Nunca pensé que un hatajo de goblins mugrosos me patearía tanto el trasero.

Siempre habrá alguien más fuerte y experimentado que tú.

La crisis llega cuando menos te lo esperas.

La persona (o criatura) que menos te esperabas acaba demostrando que está más preparada que tú.

El trabajo en equipo es fundamental cuando las cosas se tornan difíciles.

Si las cosas parecían demasiado fáciles es porque algo estabas haciendo mal.

Nunca te sientas demasiado cómodo con algo porque en cualquier momento podría cambiar.

Ante la frustración, respira, toma tu distancia del problema, analízalo y mira cómo puedes abordarlo de la manera menos sangrienta posible. Lo que menos quieres es una victoria pírrica (que ganas menos de lo que sacrificaste).

Si eres un nivel inferior a tus enemigos, aprovecha el poder de otros compañeros de aventura más fuertes para debilitarlos lo suficiente como para nivelarlos contigo.

Esta no es una lección noble ni enriquecedora, pero es algo que me permite evitar la frustración en misiones que, claramente, no están diseñadas para un guerrero nivel 14.

Analizar la situación mientras mi compañero de cruzada se prepara para atacar fue la mejor estrategia.
Analizar la situación mientras mi compañero de cruzada se prepara para atacar fue la mejor estrategia.

Tras esa crisis, me di cuenta de que lo mejor era evitar algunas quests en lo que acumulo toda la experiencia que necesito para superarlas. Así, como en la vida misma, lo mejor es estar preparado para el cambio y mantener una perspectiva flexible ante la vida y los retos que se presentan en tu cruzada por defender Tamriel y, de paso, desarrollarte como ser humano.

Después de todo, cuando menos te lo esperes, todo comenzará a mejorar a su propio ritmo.

Acerca de Todd Basalvilvazo

Así se desmorona la galleta virtual, mis amigos.

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