The Elder Scrolls Online Tamriel Unlimited me volvió ermitaño: Parte 01

  • Cuando descubrí que podía hacer mi propio arco con tecnología Altmer (élfica) desde cero y como si fuera Minecraft, me di cuenta que era mejor despedirme de mi vida social.
  • Apenas compré Elder Scrolls Online: Tamriel Unlimited para Xbox One el viernes pasado y desde entonces no puedo evitar pensar en reanudar mi aventura en el continente fantástico de Tamriel en cuanto salga de mi trabajo, atraviese una hora y media de tráfico, llegue a mi casa, encienda la consola y elija a mi personaje cuidadosamente maquilado para parecerse a mí.
  • El juego es demasiado parecido a Skyrim, un título que amé y que me hizo revaluar la forma en la que veo los juegos de rol occidentales para siempre. Eso me gustó.
Los gráficos de ESOTU no son muy diferentes a los de Skyrim.
Los gráficos de ESOTU no son muy diferentes a los de Skyrim.
  • No obstante, en Tamriel Unlimited la exploración es un poco menos abierta, lo que permite enfocarme en las cosas importantes del argumento, el desarrollo de personaje y la exploración del contexto de cada reino, aldea y población que he visitado hasta ahora.
  • Al principio, la cuestión del desarrollo de habilidades parece confusa, pero pronto comienzas a dominar la forma en la que sta crece y te vuelve un guerrero más temible que el que solías ser cuando saliste de tu encierro en el frío Coldharbour.
  • A las duras aprendí que con los guardias de cada ciudad no se juega y es que cada vez que veía una buena armadura simplemente la robaba… hasta que, en una ciudad de orcos decidí chacalearme un arco compuesto y me atraparon con las manos en la masa.
Así lucía mi personaje antes de “pasarse de lanza” con el arco de alguien.
  • El resultado de mi cleptomanía compulsiva fue que me dejaran, literalmente, en calzones, armado únicamente con un arma y un escudo que se me concedieron al cumplir las búsquedas oficiales del juego.
  • Una vez que te atrapan los guardias (que no puedes matar, por cierto), te confiscan TODO lo que te hayas robado en algún punto del juego, no importa si fue en otro pueblo.
Aquí cómo quedé tras mi encuentro con la justicia de los orcos.
Aquí cómo quedé tras mi encuentro con la justicia de los orcos.
  • Bien por Tamriel Unlimited por ejemplificar perfectamente que “robar es malo” y que “el crimen no paga”.
  • Ya pude aprovechar el trabajo en equipo con completos extraños para vencer a los enemigos más fuertes, pero aún me queda mucho por ver en este juego.
Así luce la rueda de opciones sociales para interactuar con otros jugadores.
Así luce la rueda de opciones sociales para interactuar con otros jugadores.
  • Mientras continúo explorando ese maravilloso continente junto con la facción a la que me uní, el Pacto Ebonheart, seguiré incrementando las habilidades de mi personaje en detrimento de mi tiempo libre (real) para socializar con amigos, tomar una cerveza y pasar tiempo de calidad con los míos hasta que sea lo suficientemente poderoso para vencer al mismísimo Molag Bal, el enemigo principal del juego, junto con mi alegre cofradía de frikis a los que jamás veré en persona.
¿10 mil por un caballo? ¡Mejor me lo robo!
¿10 mil por un caballo? ¡Mejor me lo robo!
  • Puedes unirte a mi aventura por Tamriel con mi gamertag BorrokaPr0Troll en Xbox.

Acerca de Todd Basalvilvazo

Así se desmorona la galleta virtual, mis amigos.

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