Ya soy fan del PC gaming (y no tiene nada que ver con gráficos)

 

Hay muchos mames en el mundo de los videojuegos, y entre todos ellos, el que más me irrita es el hilarantemente malinterpretado #PCMasterRace. Lo que empezó como una autoburla creada por el buen Yahtzee Croshaw sobre los jugadores de PC, asegurando que los juegos de PC en los noventa eran innecesariamente complicados, fue mal entendido por legiones de gamers que aseguran ser intelectualmente superiores por el simple hecho de jugar en una PC, como si eso requiriera algún tipo de calificación especial.

Ahora, no pienso entrar en debate acerca de los pros y contras de la PC sobre las consolas, no se preocupen. La semana pasada compré una PC high end para reemplazar mi queridísima pero ya obsoleta Alienware M14x (la cual, por cierto, compré hace menos de tres años; solo digo), entonces ya puedo decir que soy parte de la #AllSystemsMasterRace.

The Vanishing of Ethan Carter Cover

Con esta nueva PC ya puedo jugar muchos títulos que tenía esperando en Steam, que intentaba jugar en mi Alienware pero la pobre escupía un pulmón antes de morir de fiebre al intentar correrlos (les recuerdo: la compré hace menos de tres años). Con esta nueva PC, descubrí que, aunque sigo prefiriendo sentarme en mi sillón a jugar en una consola, en realidad amo el PC gaming.

Pero he aquí lo chistoso: los gráficos no tienen nada que ver.

Siempre nos gusta asombrarnos con los gráficos de un juego –es algo que nos ha importado desde los días del NES– pero la triste realidad es que hay muy, muy pocas instancias donde los gráficos realmente importan en una experiencia de videojuego (The Last of Us se me ocurre ahorita; si los personajes se ven reales, sus emociones se sienten más reales, y la historia tiene mucho más resonancia). Por más increíble que se vea un juego, la verdad es que nos acostumbramos luego luego, y cuando llevamos una hora jugando, ya ni nos estamos fijando en lo bien que se ve.

Para todo esto, el mame principal de la PC Master Race, además del modding, es que supuestamente un PS4 ahorita se ve como un juego de PC circa 2009 por que las PCs son infinitamente superiores y blah blah blah. Sí, un diminuto porcentaje de los mamadores de PC Master Race lo hacen de broma, dominando que todo es un chiste, pero la mayoría, no. Lo malo es que entre todo este absurdo circle jerk, se pierde lo que siento bien podría ser una muy real y muy grande ventaja del PC: los juegos independientes.

The Talos Principle

No quiero sonar hípster, pero va: hoy en día, cualquier persona o equipo que tenga un interés, conocimiento, y talento para desarrollar un videojuego, lo va a hacer para PC, ya que es la plataforma más amigable para crear y para publicar, con la más grande base de instalación en la industria, con infinita retrocompatibilidad, y sin tener que gastar millones en distribución. ¿Esto qué quiere decir? Que alguien que desarrolla para PC tiene la posibilidad de hacerlo con menos restricciones, y de tomar mucho más riesgos, lo cual resulta en más juegos que resulten más interesantes y mucha más experimentación creativa.

Debo tomar una pequeña pausa para decir que ahora con algunos programas, las consolas ya se están volviendo un poco más amigables para los desarrolladores indie, pero aún falta mucho camino por recorrer.

Lo primero que hice con mi nueva PC fue jugar el imperfecto pero excelente The Vanishing of Ethan Carter (el cual, supuestamente, llegará a PS4 en algún punto entre 2015 y el fin del mundo) y ahí me quedó clarísimo: solo sin publishers grandes metiendo mano se pudo hacer un juego como este, que dudo podría haber existido en consolas si no fuera por un cierto éxito inicial. Tras terminar Ethan Carter en aproximadamente cuatro horas (no pasa nada; salió baratísimo), me puse a jugar The Talos Principle, y mi sentimiento se reforzó.

(Por cierto, si tienes PC y tienes ganas de más Portal, échate The Talos Principle; le falta el sentido del humor, y es un tanto pretencioso, pero en cuanto a puzzle games narrativos, hay pocos de este nivel.)

Steam, siendo Steam, dijo: “Ah, con que andas en estas. ¡Pues dame tu dinero y juega Dear Esther y Everybody’s Gone to Rapture!”. ¡Y eso es nada más en un género! Sí sentí que se abrió un mundo enorme esta semana, y muero de ganas de explorarlo. Claro, a ver por cuánto tiempo mi PC seguirá igual de salsita como lo es ahorita, pero lo disfrutaré mientras pueda.

Con todo este circle jerk del PC Master Race, es chistoso que esta ventaja tan real sea olvidada por algo tan superficial como “¡tenemos mejores gráficos!” Es como si los creadores de Nutella te presumieran que sus etiquetas están superbien diseñadas en lugar de venderte el sabor del producto.

Claro, con esta “facilidad” de creación (nótese las comillas; desarrollar un buen juego no es fácil en ningún planeta) que existe en la PC, viene el problema de que se sature el mercado con mierda, algo que se dice podría causar una crisis como la de 1983 –aunque me suena un poco difícil eso actualmente– pero para eso ya hay tantos sitios y plataformas de reseña que te permiten escoger bien tu consumo de videojuegos.

Ahora, si me disculpan, debo ir a usar mi PC nueva que tanto quiero, pues podría volverse obsoleta la semana que entra.

Acerca de The Damn Beast

Una maldita bestia. Trans-minotauro. Autor de ciencia ficción y fantasía de "The Armor of God". Escribo de videojuegos y cultura pop aquí y allá. A veces también levanto cosas pesadas repetidamente.

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