Dying Light: Un paseo por Harran

Harran la ciudad mitad favela brasileña, mitad ciudad árabe sans musulmanes en la que ocurre Dying Light, el más nuevo juego de Techland –los que hicieron el primer Dead Island y, gulp, Call of Juarez–, luce hermosa. Los pasillos de la torre, el lugar donde comienzas la trama, tienen una vibra espeluznantemente P.T.esca, mientras que los horizontes soleados son instagrameables a más no poder. Supongo que fue justo ese sentimiento el que me hizo empezar a tomar instantáneas en cada momento. Mi intención era mezclarlas con imágenes reales de Instagram y hacer que mis conocidos determinaran cuáles eran de Dying Light y cuáles no. He aquí unas cuantas.

Saludos desde Harran #DyingLight

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Una mañana en Harran. #DyingLight A photo posted by choryuken (@choryuken) on

El calendario zodiacal Tecate presente en Harran. #DyingLight

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Solesirri y zombiquirris por montón, papaya. #DyingLight A photo posted by choryuken (@choryuken) on


Al poco tiempo, comencé a encontrar detalles que harían que cualquiera distinguiera el entorno de Dying Light de uno real: encontré un mismo periódico –impecable, para ser de una ciudad al borde del colapso– cuatro veces en un mismo piso. Me enfrenté con hordas de zombis de aspecto genérico; ¿acaso será un detalle clave que aquellos que aún no ceden al virus Harran son exactamente los mismos que visten ropas coloridas, mientras que las preferencias de ropa de aquellos cuyo sistema inmunológico no pudo soportar la infección siempre apuntan hacia los colores pardos?

 

Los pelones playeros aman viajar en autobús. #DyingLight

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El vestidor de H&M sucursal Harran es una pesadilla. #DyingLight A photo posted by choryuken (@choryuken) on

 

Aún me falta mucho por recorrer y, sin lugar a dudas, Dying Light parece ser un salto brutal hacia adelante para Techland en comparación con Dead Island, pero el mejor detalle que encontré apareció en el lugar menos esperado: las laptops de los harranenses tienen teclados inusualmente grandes para ser portátiles. Comparen el tamaño de las teclas de esas máquinas con el tamaño de las manos de sus usuarios. Esos tipos no se ven de mano chica y, aun así, cada tecla tiene el tamaño como de dos yemas de los dedos de Dikembe Mutombo. Empiezo a sospechar que Dell, Asus, Samsung y Toshiba están detrás de esta infección…

 

Los de Harran son de mano chica. #DyingLight

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Mano chica #DyingLight

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Acerca de arsánchezq

ingeniero de profesión, campeón por decisión unánime.

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